Guarda el contacto
con Phocea Mexico





Escoje la página Web, el Blog o unas de las Redes Sociales, según tu gusto!
Si te gustan los animales
grandes y la emoción!

Cada verano, de junio a
septiembre, ven nadar
con los tiburones ballena.

Cada invierno, vienen
para bucear con rayas aguilas pintas
y tiburones toros, garantía
al 100% hasta marzo.

Inmersiones emociones
realizadas por
Phocea México!
|
|
Estamos de vuelta con el boletín del mes de octubre y en plena preparación para nuestra temporada de invierno.
Los barcos están en tierra firme para su mantenimiento anual y ya estamos preparándonos para llevarlos a ver a los tiburones toro que empezarán a llegar normalmente a finales de mes.
Así mismo estamos preparando el salón del buceo que se llevará a cabo en Paris en enero del 2012. |
|
|
Esperamos ver a muchos de ustedes para poder presentarles nuestras novedades así como algunas de las sorpresas que les tenemos guardadas.
Los temas que trataremos en este boletín son:
- El tiburón. Las creencias y los hechos
- Nuestras certificaciones Pro
- La línea de vida y su origen
Recuerden que pueden mantener el contacto con nosotros a través de nuestro Blog, Facebook o por correo electrónico. Como siempre nos encantará tener noticias suyas. ¡Disfruten su lectura!
Martine, Didier y todo el staff de Phocea Mexico.
|
|
| El tiburón. ¿Monstro sanguinario o chivo expiatorio? |

|
|
Existen aproximadamente 400 especies de tiburones sobre la tierra.
Existen desde hace 430 millones de años y aproximadamente la mitad de ellas no miden más de 1 metro. El tiburón es un animal indispensable para el ecosistema marino, que hoy día afronta un destino cruel.
Se trata de un animal que a veces fascina y sorprende pero a veces da miedo a causa de los mitos e historias que se han contado sobre ellos. ¿Pero, por qué? |
¿Quiénes son estos animales que han provocado tantas emociones en el ser humano? Empecemos por conocerlos un poco mejor.
Los órganos sensoriales de los tiburones están muy desarrollados comenzando por:
-
Las ampollas de Lorenzini. Normalmente situadas en la cabeza del tiburón, cerca de la boca, estas ampollas sirven para percibir los campos eléctricos emitidos por los organismos vivientes. Su sensibilidad es tan grande que algunas especies son capaces de distinguir una diferencia de cinco milmillonésimas de voltios por centímetro. Sin embargo las ampollas de Lorenzini son útiles únicamente en situaciones específicas ya que los campos eléctricos son rápidamente amortizados por el agua y por consiguiente, un tiburón no puede percibirlos sino estando a una decena de centímetros. Existe otra hipótesis que dice que si el tiburón puede percibir los campos eléctricos, es también posible que pueda detectar los campos magnéticos, tales como el campo magnético terrestre. Esta hipótesis, aunada al hecho de que las corrientes marinas generan igualmente campos eléctricos, podría explicar las migraciones de ciertas especies de tiburón (como el tiburón azul el cual realiza un viaje de más de 3.000 kilómetros entre Nueva York y Brasil). Esta hipótesis resulta aún más factible si se toma en cuenta el hecho de que algunos tiburones, tales como el tiburón martillo gigante, se reúnen en grandes bancos alrededor de localidades oceánicas que presentan anomalías magnéticas.
-
Su olfato. Un tiburón puede detectar substancias tales como la hemoglobina o las aminas o aminoácidos de la carne, aún cuando 1 gota de éstas esté diluida en un millón de gotas de agua.
-
La vista. La mayoría de los tiburones tienen igualmente una buena vista, sobre todo cuando hay baja luminosidad. Están provistos de una membrana nictitante o “tercer párpado” que pueden cerrar por ejemplo durante un ataque. Sin embargo, aún si tienen buena vista, la experiencia demuestra que los tiburones no ven más allá de 15 metros.
-
Sistema auditivo. Ya que su vista no les es de gran ayuda para atrapar a sus presas a distancia, los tiburones están dotados de un sistema auditivo altamente desarrollado. Su oído interno, formado de tres canales orientados hacia las tres direcciones espaciales, y de un cuarto canal que les permite determinar la dirección, así como la orientación del animal, es finalmente su mejor arma para indicarles la presencia de presas en los alrededores, las cuales pueden apercibir a una distancia de hasta 250 metros. Además perciben únicamente las frecuencias bajas, entre 25 y 100 hertz, lo que corresponde a las frecuencias emitidas por un animal moribundo o que está debatiéndose en un anzuelo.
-
Sus dientes. Aparte de los órganos sensoriales, el tiburón está dotado de su mejor y más aterradora arma: sus dientes. Los dientes de un tiburón están constituidos de dentina (marfil) recubierta de esmalte y se pueden contar hasta 3.000 dientes, repartidos en varias filas, de las cuales únicamente utiliza la última. El resto de las filas sirven únicamente como dientes de repuesto, al ir avanzando cada que un diente se cae o está ya inservible. Continúan fabricando dientes de repuesto casi al infinito y pueden remplazar hasta 30.000 dientes durante su vida. En condiciones óptimas un tiburón limón joven remplaza todos los dientes de su mandíbula inferior en 7.8 días y de su mandíbula superior en 8.2 días. Estos dientes se encuentran en mandíbulas completamente móviles e independientes, lo que lo hacen un temible depredador, pero ¿de quién?
La muerte de hombres por tiburones
Las estadísticas del ISAF del 15 de julio del 2003 muestran el número total de muertes por animales entre 1990 y 1999 en los Estados Unidos de América. Durante este periodo hubo, en promedio 130 personas muertas por accidentes causados por un cérvido (de la familia que incluye a los ciervos y a los venados), 18 ataques mortales de perros, 15 de serpientes y 0.4 como consecuencia de un ataque de tiburón.
En el mundo se habla de un promedio de 100 millones de personas mordidas por un perro, contra 2.000 por un tiburón; es decir 50.000 veces menos, y en la mayoría de ambos casos, se trata de mordidas benignas.
Según el SAF (Shark Attack File), archivo mundial de los ataques de tiburón, creado por la marina americana en 1958, entre 1990 y 2007 se registraron 1.023 ataques; es decir, un promedio de 60 al año y menos del 10% de estos ataques resultaron mortales. Según Rob Stewart, en su documentario Sharkwater, los señores del mar, más personas resultan muertas por un distribuidor de refrescos que por un ataque de tiburón. (No se pierda Sharkwater, los señores del mar de Rob Stewart).
Sin embargo, a pesar de todo eso, surge siempre la misma pregunta, ¿por qué los tiburones atacan al hombre? Existen diversos factores, sin embargo hay dos principales: el turismo aventurero que busca la atracción turística y la adrenalina por medio de actividades como alimentar a los tiburones en persona, y las víctimas que no buscan ningún contacto voluntario con estos, tales como los surfeadores y los nadadores.
En el caso de los surfeadores, cuando éstos están acostados, nadando con los brazos sobre su tabla de surf, desde abajo los tiburones los aperciben como una de sus presas típicas como el león marino o la tortuga y por lo tanto, atacan. Una vez que el tiburón se percata de su “error”, escupe el miembro y se va, ya que, contrariamente al mensaje vehiculado por las películas, al tiburón no le gusta la carne humana.
En lo que respecta a los nadadores, en la mayoría de los casos se trata simplemente de víctimas del miedo del tiburón. Como muchos animales, el tiburón generalmente tiene más miedo del humano que vice-versa. Estos accidentes suceden comúnmente con las especies que se acercan a las costas, a estuarios o a lagunas y se encuentran de repente en aguas turbias con muy poca visibilidad. Cuando ven piernas y brazos agitarse cerca de ellos, les da miedo, muerden para defenderse y luego se van. Los tiburones aceptan o rechazan la comida en función de su sabor y prefieren las presas con grasa. Repudian a los animales demasiado escuálidos como el hombre y los pájaros que a su gusto no tienen suficiente grasa, mientras que gustan de presas como las focas y los leones marinos. El tiburón no es de naturaleza maligna contrariamente a su depredador principal, el hombre.
El hombre es actualmente responsable de la masacre de aproximadamente 100 millones de tiburones al año y contribuye así a su extinción. Además el tiburón alcanza su madurez sexual relativamente tarde y tiene un mecanismo de reproducción poco eficaz, lo que provoca una fertilidad limitada, a excepción de algunos casos como el del tiburón azul quien puede procrear hasta 135 crías por camada. Si seguimos así, pronto ya no habrá tiburones para asegurar el equilibrio alimenticio ni la belleza de nuestros buceos.
Afortunadamente aún no hemos llegado a eso y todavía podemos hacer algo para evitarlo. Existen en la actualidad una variedad de asociaciones que luchan por la preservación de estos animales magníficos. Cada uno de nosotros puede igualmente contribuir con su granito de arena respetando las normas de cada uno de los países donde vamos a bucear y así poder aprovechar estas criaturas fascinantes durante nuestras vacaciones sin dañar su medioambiente.
Los invitamos a conocer a estos magníficos y plácidos animales – que no tienen nada que ver con los monstros sangrientos mostrados por Hollywood – en la tranquilidad de las aguas del Caribe durante la temporada del tiburón toro que comienza en el mes de noviembre.
El futuro y la preservación de todas las especies marinas son importantes para Phocea México. Por lo tanto todas nuestras actividades acuáticas respetan las leyes de protección del medioambiente mexicanas y no afectan de ninguna manera a los animales. |
|
| Buceo profesional - Instructor Development Course (IDC) |
Nuestro último curso de instructores IDC del año se llevará a cabo del 19 de noviembre al 5 de diciembre del 2011 con un curso de instructor IDC Staff que se llevará a cabo al mismo tiempo.
Las fechas previstas para 2012 son las siguientes:
- del 21 de enero al 5 de febrero
- del 7 al 22 de abril
- del 16 de junio al 1° de julio
- del 8 al 23 de septiembre
- del 21 de noviembre al 5 de diciembre
|
|

|
Aquí podrá ver el calendario detallado de nuestros próximos cursos.
|
|

|
|
La línea de vida es el término que se utiliza en buceo, ya sea subterráneo, en barcos naufragados o bajo el hielo, para referirse al hilo que un buzo va a desenrollar detrás de él durante el trayecto de ida, y que le va a servir como referencia en el camino de regreso para encontrar la salida sin peligro.
¿De dónde surgió esta idea? |
Algunos piensan que su origen fue la leyenda del rey Minos en Creta cuando éste último mandó a Dédalo que construyese en su isla un laberinto para encerrar al Minotauro nacido de los amores entre la reina Pasífae y de un toro.
Según la leyenda, Minos mandó encerrar igualmente a Dédalo y a su hijo Ícaro para que no revelasen los planos del laberinto. Sin embargo el laberinto era tan perfecto que aún su creador fue incapaz de encontrar la salida y para escaparse tuvo que recurrir a una estratagema ingeniosa: huir por los aires, volando con la ayuda de alas creadas con plumas pegadas con cera.
La única otra persona que logró salir del laberinto fue Teseo quien fue a Creta para matar al Minotauro. A su llegada a Creta conoció a Ariadna, hija de Mino, quien se enamoró de él y le dio, previo a que se adentrara en el laberinto en el que se debería perder, un ovillo de hilo que debía desenrollar detrás de él a medida que iba avanzando en las galerías. Este hilo le permitiría encontrar el camino de regreso una vez su misión cumplida.
La función de la línea de vida
En 1976 la práctica del buceo subterráneo en Florida fue de la mano, durante una decena de años, con un alto porcentaje de accidentes, a menudo mortales.
Uno de los pioneros de la época, Sheck Exley, decidió entonces hacer una compilación de informes sobre los accidentes para poder determinar las causas más frecuentes. El resultado de este análisis fue el primer verdadero manual pedagógico destinado al buceo subterráneo llamado “Blue print for survival”, el cual indica que la mala utilización o la falta de utilización de la línea de vida es la segunda causa de accidentes mortales. Como resultado tenemos una de las reglas de base de hoy día: siempre mantener un hilo continuo hasta la superficie ¡bajo cualquier circunstancia!
Su utilización
Este hilo consiste actualmente en la mayoría de los casos en nylon trenzado, por su flotabilidad negativa y su solidez a pesar de su diámetro reducido. Para ser utilizado de forma correcta, debe ser enrollado en carretes de calidad, que existen en una gran variedad de modelos.
Es importante asegurarse que no haya demasiado hilo para evitar que se enrede, que esté en buen estado, y disponer de la longitud correcta para la utilización prevista. Una vez cumplidas todas estas condiciones, sólo queda enrollarlo. Primero hay que amarrarlo a un punto de fijación sólido, situado justo por debajo de una superficie libre, de tal forma que se pueda encontrar sin problemas el aire libre en caso de que la visibilidad decayera durante el buceo. A esto se le llama normalmente “amarre primario”.
Por razones de seguridad, se recomienda que el punto de partida de la línea de vida no sea visible desde la superficie (sobre todo si se trata de un lugar de tránsito frecuente) con el fin de evitar que una persona pase por ahí sin saber de qué se trata y lo desamarre.
Enseguida se amarra el hilo un poco más adelante, generalmente en el límite de la caverna, en lo que se llama un “amarre secundario”. A partir de entonces se irá desenrollando el hilo, asegurándose de mantener una cierta tensión y de que el carrete se encuentre lo más alejado posible del cuerpo y del equipo para evitar que se enrede. Entonces se puede ya avanzar en lo que se llama el espacio de evolución de la caverna, es decir, el espacio que parece ser el trayecto más ancho y más seguro en caso de que la visibilidad ya no sea buena al regreso. Se trata de un espacio donde el hilo no pueda colocarse en un lugar sin acceso para el buzo (llamado trampa de hilo) y que representa un verdadero peligro para el buzo. Es importante amarrar bien el hilo cada que haya algún cambio de dirección, con el fin de que se pueda encontrar de nuevo en el trayecto de regreso, tal como se dejó a la ida. Así mismo es importante realizar un control regular para asegurarse que estos pasos sean respetados al pie de la letra.
En el trayecto de regreso, si la visibilidad lo permite, solo es necesario seguirlo con la vista, tal como se sigue una línea blanca sobre una carretera, y enrollarlo de nuevo en el carrete en algunos casos. Aún si el paisaje alrededor puede servir como referencia para encontrar el regreso, no debe en ningún momento remplazar al hilo. Cuando la visibilidad no lo permite, entonces se colocan el pulgar y el índice sobre el hilo, en forma de “ok” y se avanza hacia la salida sin jamás soltarlo. La otra mano irá frente a la cara para protegerla de eventuales golpes. En dicho caso el hilo se deja en la caverna y no se enrollará de nuevo en el carrete.
En un grupo de buzos, es siempre el primero quien desenrolla la línea de vida en el trayecto de ida (los demás buzos lo siguen) y el último quien lo enrolla de nuevo en el carrete en el trayecto de regreso.
Si se siguen estas recomendaciones siempre se encontrará la salida sin problemas. Sin embargo es importante notar que el buceo subterráneo necesita un aprendizaje completo y una práctica regular, con un instructor calificado, ya que como en Creta, ¡las cavernas son un laberinto lleno de sorpresas!
Si desea iniciarse al mundo de los laberintos subterráneos en los cenotes de la Riviera Maya, contáctenos y será con gusto que les enseñaremos ¡la línea de vida de nuestra época! |
|
|